Concepto de grupo (Pichon Riviere)
De acuerdo al marco teórico de la psicología social, la meta de los grupos operativos es aprender a pensar. En efecto, no puede perderse de vista que el pensamiento y el conocimiento son producciones sociales.
Necesariamente, para aprender a pensar, el individuo necesita del otro, con su presencia, su discurso , su diálogo, u otras formas de expresión posibles. Pensar, siempre es pensar en grupo.
Para Pichón Riviere en su teoría de los grupos los grupos vendrían a ser un espacio para modificar las condiciones concretas de existencia, una gestalt, una estructura en movimiento por su dimensión temporal. Y desde una concepción operativa entiende al grupo como un conjunto de personas ligadas entre sí por constantes de tiempo y espacio, articulados por su mutua representación interna que se plantea explícita e implícitamente una tarea que constituye su finalidad. Agrega que es una situación empírica, no virtual, sino un grupo limitado de personas unidas en un mismo tiempo y espacio, en un interjuego de representaciones reunidas por una tarea en común. Separa dos momentos grupales bien diferernciados en relación a esa tarea que tienen en común, a saber:
- Pre-tarea: Se da un tipo de ansiedad confusional y está definido por la capacidad del grupo de centrarse en la tarea.
- Tarea: Da lugar a la ansiedad esquizoparanoide y al miedo al ataque, es decir, a niveles de amenaza que genera lo desconocido. Aparece en esta instancia la posibilidad de un proyecto, que luego dará lugar a un tipo de ansiedad depresiva y miedo a la pérdida de los referentes que se venían manejando.
Diferencia en su teoría de los grupos varios vectores grupales que los desglosaremos a continuación:
- Afiliación: identificación de los integrantes con el grupo. Existe un momento en donde los integrantes se sienten más o menos afiliados.
- Pertenencia: Sentirse pertenecientes, en otras palabras, que cada integrante del grupo tenga una representación de cada uno de los integrantes.
- Pertinencia: directamente vinculado con la tarea. Pertinencia con respecto al acercamiento que se da hacia la tarea, producir en función de la tarea explícita.
- Cooperación: niveles de cooperación, es decir, si predomina la cooperación o la competencia.
- Aprendizaje: los niveles de aprendizaje formal y no formal que atraviesan el grupo.
- Comunicación: tipo de comunicación entre los integrantes del grupo.
- Telé: término tomado del psicodrama que tiene que ver con los niveles de afinidad y rechazo que hay entre los integrantes del grupo.
Técnicas para estudiar en grupo
Formar equipos de estudio es una alternativa muy
interesante a la hora de prepararse para los exámenes. Con los compañeros
adecuados, puede ser una experiencia productiva y con grandes ventajas. Y hay
algunas técnicas que, en particular, pueden servirnos para organizar este tipo
de trabajo. A veces, estudiar en grupo ayuda a resolver dudas.
Estudiando en grupo obtenemos más de una perspectiva sobre el
tema que se está analizando. Además, los distintos compañeros pueden colaborar
explicando contenidos que para ellos hayan resultado más claros que para
nosotros. Asimismo, el reunirse a estudiar sirve para reponer la información que se
haya dado en clases a
las que uno estuvo ausente.
Hay que encontrar un lugar para estudiar que a todos les
resulte cómodo y donde haya la menor cantidad posible de distracciones. Una vez
reunidos, he aquí algunas técnicas especialmente recomendadas para el trabajo
grupal:
Explicar un tema: Realizar la exposición de determinado
tema frente a tus compañeros, como si ellos no supieran nada (o tal vez
ayudándolos a comprender algo que les haya costado) les sirve tanto a ellos
como a ti, pues de esta manera fijas la información. Además, te servirá para
cobrar seguridad a la hora de rendir un examen oral. Busquen dividirse las
lecturas para que cada uno profundice un tema particular.
Debatir: Algunos del grupo adoptan una posición
determinada –la de un cierto autor, por ejemplo- y los demás les discuten desde
la perspectiva opuesta. De esta manera, repasarán puntos en común y
contradicciones. Vale recurrir a los libros y citar directamente a los autores.
Compartir resúmenes y apuntes de clase: No todos tomamos nota de las mismas cosas
durante la clase. Por ello, leer las notas de tus compañeros a la vez que
prestar las propias es una manera de que todos tengan una perspectiva más
amplia de lo que se dijo. Tal vez algo importante que haya sido pasado por alto
por ti fue retomado por alguien del grupo. Incluso –contando con el tiempo
suficiente- se puede optar por transcribir los resúmenes y armar un solo archivo
de texto con lo que pudo aportar cada uno.
Ping pong de preguntas y respuestas: Uno de ustedes hace el rol del profesor y
–apuntes en mano- interroga a los demás sobre distintos puntos del programa,
simulando una situación típica de examen. Es conveniente ir alternando entre
preguntas puntuales y otras de mayor desarrollo.
Todos los
compañeros se van turnando para preguntar y responder. Recomendado
especialmente para repasar poco antes del examen.
Armar un grupo de
estudio puede ser una experiencia amena y
fructífera. Se puede ir experimentando diversos métodos hasta que encuentren el
que les resulte más cómodo a todos. Y con toda certeza, el éxito en sus
técnicas de estudio se verá reflejado en las calificaciones de todos los
integrantes del grupo.